GLiMP: encima y debajo
March 20, 2006
Emma Sayer, becaria posdoctoral del Reino Unido y otros investigadores en el STRI en Panamá, trabajan en el Proyecto de Manipulación de Materia Orgánica en Gigante (GLliMP) en el Monumento Natural de Barro Colorado
Poco se sabe sobre cómo responden los bosques tropicales a cambios climáticos y a elevados niveles de CO2. A pesar de que los suelos juegan un papel importante en el ciclo global del carbono, poco se conoce sobre los procesos bajo tierra y cómo interactúan con los cambios que ocurren sobre la superficie.
La materia orgánica de las hojas representa una conexión importante entre los procesos sobre y bajo tierra, y es un componente esencial del ciclo de carbono forestal.
Emma Sayer, becaria posdoctoral del Reino Unido y otros investigadores en el Smithsonian Tropical Research Institute en Panamá, trabajan en el Proyecto de Manipulación de Materia Orgánica en Gigante (GLliMP) en el Monumento Natural de Barro Colorado, para medir la importancia de la hojarasca en los bosques tropicales.
Los investigadores establecieron 15 parcelas de 45m x 45m en la Península de Gigante. Desde 2003 recogen la hojarasca en cinco parcelas una vez al mes, para añadirla a otras cinco parcelas, doblando su hojarasca. El resto de las parcelas no se tocan, para usarlas como control.
Actualmente, Sayer se concentra en los cambios en la dinámica de carbono forestal, causados por agregar o retirar la materia orgánica. Ella mide el CO2 que libera el suelo, la biomasa microbiana y el carbono disuelto en el agua que contiene el suelo. Análisis de isótopos de carbono le permitirán a Sayer determinar la proporción de carbono del humus de hojas que se libera como CO2 y cómo la cantidad de hojas que caen del bosque afecta el almacenamiento de carbono en el suelo.

